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Lo Que Emil Michael Reveló Sobre Palantir, Maduro y el Pentágono

El software que capturó al dictador, destapó $9 billion en fraude y generó la métrica más impresionante en la historia del enterprise software — y por qué Michael Burry está equivocado

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Hernán Jaramillo
Mar 09, 2026
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En agosto de 2025 escribí que Palantir era la compañía más importante de Occidente. No la más grande. No la más querida. La más importante. La tesis era simple: mientras Silicon Valley perseguía likes y engagement, Palantir llevaba dos décadas construyendo el sistema nervioso central de la civilización occidental — el software donde se ejecutan guerras, se detecta fraude, se rastrean redes de narcotráfico y se toman las decisiones que mantienen funcionando a los gobiernos más poderosos del planeta. El concepto vertebral era la ontología — la capacidad de crear gemelos digitales de la realidad donde cada pieza de información está conectada contextualmente con todas las demás.

Siete meses después, la tesis no solo se ha confirmado. Se ha acelerado de maneras que ni yo anticipaba.

En ese tiempo, Palantir reportó el trimestre más impresionante en la historia del enterprise software. Capturó (o ayudó a capturar) al dictador de Venezuela. Proporcionó la inteligencia operacional para los strikes militares en Irán. Destapó un esquema de fraude de miles de millones de dólares en Minnesota. Y atrajo como enemigo público al short seller más famoso del planeta.

Si alguien todavía no entiende la tesis, este artículo es su última oportunidad.

I. PLTR vs. Michael Burry: The Big Wrong

Michael Burry se hizo famoso en 2008 por apostar contra el mercado hipotecario americano. Christian Bale lo interpretó en The Big Short. Desde entonces, Burry ha convertido esa fama en una carrera de predicciones bajistas que, con honrosas excepciones, no se han materializado. Shorteó Tesla en 2021 antes de que se fuera al cielo. Compró puts contra el S&P 500 y el Nasdaq en 2023 que expiraron sin valor. Y en septiembre de 2025, reveló su apuesta más agresiva: 50,000 contratos de opciones put contra Palantir.

Los medios enloquecieron. CNBC, el Wall Street Journal y el Financial Times reportaron una “apuesta de $912 millones contra Palantir.” Burry tuvo que salir a corregir en X: gastó $9.2 millones, no $912 millones. Los $912M eran el valor nocional de las 5 millones de acciones subyacentes — un error de cálculo que el propio Burry calificó como “off by roughly 100x.” Los puts tienen strike de $50 con expiración en enero 2027. Palantir cotiza hoy alrededor de $157. Para que Burry gane dinero, PLTR tendría que caer 68% en menos de diez meses.

Pero lo más revelador no fue la apuesta. Fue la tesis.

En febrero de 2026, Burry publicó un ensayo de 10,000 palabras en Substack titulado “Palantir’s New Clothes” donde argumentó que Palantir es una firma de consultoría disfrazada de empresa de software. Su evidencia: los ingenieros forward-deployed embebidos en clientes representan un modelo de servicios, no SaaS escalable. Las cuentas por cobrar crecieron 20x mientras el revenue creció solo 6x. Los days sales outstanding subieron de 20 a 67 días. Y Alex Karp gastó $17.2 millones en jets privados en 2025, un 123% más que el año anterior.

Conclusión de Burry: Palantir vale $46 por acción. El mercado dice $157.

¿Quién tiene razón?

Los analistas de D.A. Davidson leyeron las 10,000 palabras completas y concluyeron que no encontraron “no new reason to worry.” El revenue growth se está acelerando, no desacelerando — de 39% a 48% a 63% a 70% YoY a través de los cuatro trimestres de 2025. El U.S. commercial revenue creció 137% YoY en Q4. El adjusted free cash flow guidance para 2026 es $3.9–$4.1 billion. Norges Bank — el fondo soberano de Noruega, el más grande del mundo — reveló una posición nueva de $5.15B en PLTR.

Burry mide a Palantir con las métricas de una empresa de software legacy. Pero Palantir no es Salesforce. No es ServiceNow. Palantir es la única empresa del mundo cuyo software decide dónde caen misiles, quién va preso por fraude y qué dictadores terminan en una celda en Brooklyn. El moat no está en el margen bruto.

Está en que una vez que el Pentágono corre sus operaciones en tu ontología, no hay switching cost — hay dependencia existencial.

Siete días después de su último 13F, Burry cerró Scion Asset Management y se deregistró de la SEC. El fondo se liquidó. No habrá filing de Q4. Pero Burry sigue publicando contra PLTR en X y Substack, sugiriendo que mantiene los puts personalmente a través de un family office.

El tiempo no está de su lado. Cada trimestre que PLTR reporta crecimiento acelerado, los puts se acercan un día más a expirar sin valor. Burry necesita un colapso de 68% en diez meses. Palantir necesita seguir haciendo lo que lleva haciendo los últimos cuatro trimestres: crecer más rápido que el trimestre anterior.

He aprendido algo en 26 años invirtiendo: la fama de una apuesta pasada no garantiza el acierto de la siguiente. Burry acertó una vez en grande. Desde entonces, el mercado le ha cobrado caro la repetición del mismo playbook. Shortear empresas cuyo software decide guerras no es lo mismo que shortear hipotecas basura.

II. PLTR vs. Maduro: Operation Absolute Resolve

El 3 de enero de 2026, antes del amanecer, más de 150 aeronaves estadounidenses suprimieron las defensas aéreas venezolanas mientras Delta Force, con apoyo del FBI y la CIA, ejecutaba un raid sobre el complejo de Nicolás Maduro en Fort Tiuna, Caracas. Maduro y su esposa Cilia Flores fueron capturados, transportados al USS Iwo Jima y arraignados dos días después en Manhattan bajo cargos de narcoterrorismo y tráfico de cocaína.

Lo que pasó después es lo que importa para esta tesis.

Emil Michael — Under Secretary of War for Research and Engineering, el tipo que maneja el portafolio de AI del Departamento de Guerra — fue al All-In Pod y contó exactamente qué detonó la ruptura entre el Pentágono y Anthropic. No especulación. No rumores de fuentes anónimas. El funcionario de más alto rango en tecnología de defensa hablando a cámara.

La secuencia es esta: Palantir era el prime contractor. Anthropic era el sub — su modelo Claude corría dentro de la infraestructura clasificada de Palantir en redes del Pentágono. Después del raid de Maduro, un ejecutivo de Anthropic llamó a un ejecutivo de Palantir y le preguntó: “Was our software used in that raid?”

Palantir, que tiene una relación de confianza con el Departamento de Guerra, levantó la alarma inmediatamente y se lo reportó a Emil Michael. La reacción de Michael, en sus propias palabras: “Holy shit — what if this software went down?”

La pregunta de Anthropic no fue una consulta inocente. Fue una señal de que el proveedor de AI del Pentágono podría, en teoría, decidir apagar su software en medio de una operación militar. No porque hubiera violaciones de política — Anthropic no encontró ninguna. Sino porque un empleado de la empresa no estaba cómodo con el uso de su tecnología para capturar a un dictador con cargos de narcotráfico.

Eso fue suficiente para que el Departamento de Guerra declarara a Anthropic un “Supply Chain Risk to National Security” el 28 de febrero de 2026. La lógica es simple pero coherente: si tu proveedor de software puede tener una crisis existencial sobre si está bien capturar narco-terroristas, no puedes depender de ese proveedor en combate.

Y aquí está el dato de confianza para los inversionistas: Palantir no solo sobrevivió el incidente — se fortaleció. Emil Michael confirmó que la ontología de Palantir es la capa permanente. Los modelos de AI son intercambiables — Claude se reemplaza con modelos de OpenAI o xAI. Pero la infraestructura donde corren esos modelos, los datos conectados, las relaciones entre entidades, el gemelo digital de la realidad operacional — eso es Palantir. Eso no se reemplaza.

El DOJ había emitido cargos de narcoterrorismo contra Maduro desde marzo de 2020, seis años antes de la captura. Seis años de investigación multi-agencia — DEA, CIA, FBI, ATF — es exactamente el tipo de trabajo para el que Palantir Gotham fue diseñado. Integración de bases de datos dispares. Mapeo de redes financieras. Rastreo de movimientos. Geolocalización. Target lifecycle management. Todo corriendo en una ontología donde cada pieza de evidencia está conectada con todas las demás.

Joe Lonsdale, cofundador de Palantir, ofreció quizás la no-negación más reveladora. Cuando alguien en X celebró la eliminación de comunistas en el hemisferio occidental, Lonsdale respondió: “Exactly. What did you think founding Palantir was supposed to be about?”

Para los que se preguntan por qué sigo bullish: esto es lo que hace el software. No es un chatbot. No es un dashboard bonito. Es la infraestructura invisible que permite a la democracia más poderosa del mundo localizar, planificar y ejecutar la captura de un dictador con narco-cargos en un país soberano, de noche, sin pérdida de personal americano, en una sola operación. Y cuando el proveedor de AI tiene una crisis moral, Palantir sigue corriendo. El modelo se cambia. La ontología permanece.

Eso no se replica. No se compite. No se reemplaza.

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