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Palantir Q2 2026: El Día que Wall Street Entendió la Ontología

Tengo el 63% de mi portafolio en una sola acción. Este trimestre era el examen final de la tesis. Esto fue lo que pasó.

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Hernán Jaramillo
Aug 06, 2026
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I. La Foto

Hace un año, en agosto de 2025, publiqué “Palantir: la Compañía más Importante de Occidente”. Escribí que Palantir no vendía software sino la capacidad de ver con claridad en un mundo de complejidad abrumadora, que la ontología era el moat más profundo de toda la industria tecnológica, y que estábamos frente al nacimiento de un monopolio natural. Varios de ustedes me escribieron. Algunos para agradecer. Otros para preguntarme, con toda la razón del mundo, si no me estaba dejando llevar.

Déjenme contarles dónde estoy parado hoy, porque esta bitácora existe para eso: Palantir es el 63% de mi portafolio. No es una posición más. Es la tesis de mi vida como inversionista puesta a prueba en tiempo real, con mi plata, sin diversificación cosmética que me proteja del veredicto. Cuando uno concentra así, cada earnings call deja de ser un evento del calendario y se convierte en un examen oral donde el profesor es la realidad.

El lunes 3 de agosto, después del cierre, llegó el examen. Revenue de $1.94 billones, creciendo 93% año contra año y 19% contra el trimestre anterior. Para que dimensionen: una compañía con un run rate de $8 billones anuales creciendo a velocidad de startup de Serie B. El comercial americano creció 149%. El gobierno americano, que según los escépticos ya estaba “maduro”, creció 90%. Primer trimestre en la historia de la compañía con utilidad neta GAAP por encima de $1 billón —$1.06 billones, un margen neto del 55%— y un detalle que los contadores van a apreciar: el EPS GAAP y el EPS ajustado fueron idénticos, $0.41. En una industria que vive de la contabilidad creativa, Palantir reportó el mismo número por las dos vías.

Al día siguiente la acción subió 29.5% y cerró en $162.66, uno de los mejores días de su historia como empresa pública. Los cortos, que llevaban acumulados cerca de $2.7 billones en ganancias de papel durante 2026, vieron evaporarse aproximadamente $3 billones en una sola sesión. Karp abrió su carta a los accionistas con una sola palabra para describir el trimestre: otherworldly. Sobrenatural.

Pero el número no es lo que me interesa contarles hoy. Lo que me interesa es el momento exacto en que Wall Street, después de años de tratar a Palantir como un meme stock con contratos de defensa, miró el print y entendió. Ese instante colectivo de oh, so THAT is what ontology does. Porque durante tres años los analistas preguntaron en cada call qué era exactamente la ontología, y Karp les respondía con filosofía de Frankfurt, y ellos anotaban “no guidance clarity” en sus reportes. Este trimestre la ontología les respondió en el único idioma que Wall Street no puede ignorar: la cuenta de resultados.


II. Los Motores

Si recuerdan el deep dive original, la mecánica central de la tesis era el compounding ontológico: cada dato nuevo que entra a un sistema tradicional agrega complejidad, pero cada dato nuevo que entra a una ontología bien diseñada agrega claridad.

Valor(Datos) = Información × Contexto².

La pregunta abierta era cuándo esa matemática aparecería en el revenue. La respuesta es: ahora, y por todos los carriles al mismo tiempo.

Empecemos por el comercial americano, el segmento que AIP transformó de negocio secundario en motor principal: $764 millones en el trimestre, creciendo 149% año contra año y 28% contra el trimestre anterior. Piensen en esto: hace dos años, este segmento facturaba $306 millones por trimestre. El total contract value comercial americano del trimestre fue $2.13 billones —el más alto de la historia de la compañía, creciendo 153%— y el remaining deal value llegó a $6.24 billones, un backlog que creció 124% y que representa revenue ya contratado esperando a ser reconocido.

El gobierno, mientras tanto, hizo lo que se supone que los negocios “maduros” no hacen: aceleró. $809 millones, creciendo 90%. Maven ya es programa de récord del Pentágono, el acuerdo enterprise con el Army vale hasta $10 billones a una década, y la compañía cerró 220 contratos de al menos $1 millón en el trimestre, de los cuales 73 superaron los $10 millones. No son pilotos. Son despliegues.

Ahora, el número que a mí me quita el sueño —en el buen sentido— es la retención neta: 157%. Cuando escribí el deep dive, la retención neta era 128% y me parecía casi imposible de sostener. Un año después no solo se sostuvo: subió 29 puntos. Traduzcamos: de cada $100 que un cliente le pagaba a Palantir hace doce meses, hoy le paga $157, sin contar un solo cliente nuevo. Esto no es un proveedor de software. Es una adicción operacional. Y la aritmética por cliente lo confirma: el comercial americano tiene 653 clientes generando $764 millones trimestrales, es decir, $1.17 millones por cliente por trimestre. Hace un año eran 485 clientes generando $0.63 millones cada uno. El revenue por cliente casi se dobló en doce meses, que es exactamente lo que la teoría del compounding ontológico predecía: una vez mapeada la cadena de suministro, agregar inventario es trivial; una vez agregado inventario, mantenimiento predictivo es un fin de semana; cada caso de uso exitoso revela tres más.

Los casos del trimestre leen como el índice de un libro sobre el futuro del trabajo.

  • Kirkland & Ellis, la firma de abogados más grande del mundo por facturación, construyó sobre AIP una plataforma para fundraising de private equity; Erica Berthou, de su comité ejecutivo global, lo resumió así: lo que a un abogado le tomaba días analizar, discutir y redactar, ahora sucede en minutos, y sería imposible sin la Ontología.

  • Centrus Energy está usando AIP para acelerar la expansión de Piketon y devolverle a Estados Unidos la capacidad de enriquecer uranio a escala comercial; su CEO habló de casi $300 millones en ahorros identificados “que son apenas el comienzo”.

  • USDA integró cientos de sistemas legacy en una sola ontología gobernada y entregó $4.4 billones directamente a agricultores en los primeros cinco días de un programa que rompió todos los récords de inscripción en 62 minutos.

  • Y SAP —SAP, el símbolo mismo del software empresarial del siglo XX— incrustó AIP en su toolchain de migración a la nube, con Christian Klein presentando la alianza personalmente.

Junten los cables: la firma legal más grande del mundo, el enriquecimiento de uranio americano, el aparato agrícola federal y el gigante alemán del ERP, todos corriendo sobre la misma capa ontológica, todos pagando más cada año que el anterior. Eso es lo que 157% de retención neta significa en el mundo físico.


III. La Regla que No Estaba Diseñada Para Esto

El software empresarial tiene una vara de medición sagrada: The Rule of 40. Sumen el crecimiento de revenue y el margen operativo; si el resultado supera 40, la compañía es excelente. Es la frontera que separa a los buenos negocios de software de los extraordinarios. Salesforce en sus mejores años rondaba 45. CrowdStrike, el niño dorado del ciclo anterior, tocó 70 y los analistas escribieron poemas.

Palantir reportó 155%.

Noventa y tres puntos de crecimiento más sesenta y dos puntos de margen operativo ajustado. Y lo que convierte el número en algo más serio que un trimestre afortunado es la serie: 68% hace dos años, luego 81, 83, 94, 114, 127, 145, y ahora 155. Once trimestres consecutivos de aceleración en una métrica donde la gravedad dicta que crecimiento y margen se canibalizan mutuamente. En Palantir se amplifican, porque el costo marginal de desplegar el siguiente caso de uso sobre una ontología ya construida tiende a cero mientras el precio que el cliente está dispuesto a pagar tiende a subir. La propia compañía ya no se compara contra The Rule of 40: sus slides ahora dibujan una “frontera of the Rule of 160” donde solo aparecen dos puntos: Palantir en 155 y NVIDIA en 153.

Deténganse un segundo en esa imagen, porque es la tesis entera en un gráfico: de las cien compañías más valiosas del planeta, las únicas dos paradas más allá de la frontera son la que fabrica el compute y la que fabrica el contexto. Los dos extremos del stack. Todo lo que está en el medio —incluidos los modelos— se está comoditizando.

Y aquí conecto con algo que escribí en “Velocidad de Ontología”: la ventaja competitiva en la era de AI no es tener datos ni tener modelos, es la velocidad a la que una organización convierte realidad en decisiones. Ese diferencial de velocidad ahora tiene precio de mercado. La compañía cerró el trimestre con $9.2 billones en caja, cero deuda, y un free cash flow ajustado de $1.22 billones con margen del 63%. Hace un año, ese FCF era $569 millones. Se dobló. En doce meses. A esta escala.

Esta es exactamente la clase de conversación que vamos a tener en vivo, sin filtro y con tiempo, en Día D el 14 de octubre en el Auditorio Fundadores de EAFIT, en Medellín: cómo se piensa, cómo se valora y cómo se sostiene una posición cuando la compañía rompe las herramientas de medición con las que fue analizada toda la industria. Los suscriptores tiene un descuento del 40% al final de este artículo.

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